Jornadas fabes
Otro de los grandes alicientes de Villaviciosa es la gastronomía local, que, como la mayoría de las cosas en este concejo, está influenciada por la Ría y el mar. Así, aparte de la fabada con compangu y el pote asturiano, platos típicos del Principado de Asturias, se pueden degustar también en sta zona los exquisitos platos de fabes con almejes, fabes con llámpares (lapas) y fabes con marisco, sin olvidarse de las sopas de pescado y de llámpares.
El mar, por estar muy batido en esta zona del Cantábrico y tener fondo de roca, otorga al pescado un excelente sabor. Su calidad y variedad son extraordinarias: xulies, cabres, salmonetes; lubina a la plancha o en salsa; chopa a la espalda, al horno y a la sidra; tiñosu con patatines y la increíble parrillada de pescados.
También son muy importantes los mariscos: centollu, langosta, bugre, andariques, percebes, sin olvidarse de las almejes, llámpares y navajas.
Ambiente de sidrería
La paella y la caldereta de marisco, los oricios y el revuelto de oricios son sublimes.
En cuanto a las carnes, que acompañan frecuentemente a les fabes, puede encontrarse el visitante con auténticos manjares: fabes con jabalí, fabes con arcea e incluso fabes con “pitu de caleya”. Asimismo, tienen justificada fama en este municipio los cachopos.
Si hablamos de postres, volvemos a la cocina típica. El rey es el arroz con leche, junto con la tarta de Manzana, la tarta Villaviciosa, y confituras artesanales: mermeladas, bombones y turrones, entre otras delicatessen.
Para acompañar y alegrar la comida, la sidra natural, diurética bebida obtenida de la manzana, de escasa graduación alcohólica y cuyo ritual más popular de consumo es la espicha. Villaviciosa es tierra de lagares y pomaradas fértiles donde la sidra se ha convertido en otra de las señas de identidad locales. En el concejo hay más de 20 bodegas que se dedican profesionalmente a la elaboración de este caldo dorado. La elaboración de la sidra natural sigue ritualmente un calendario, establecido siglos atrás: en septiembre-octubre comienza la recolección de la manzana, tarea manual que congrega a toda la familia en la «pomarada»

Manzanas y sidra
o tradicional plantación de manzanos. Inmediatamente, la fruta recogida es trasladada al lagar, donde es lavada y seleccionada según su variedad, calidad y origen. Es entonces cuando se inicia un proceso artesanal de elaboración, que culmina, tras la fermentación del mosto, con la obtención del dorado líquido, esencia de Asturias.
Esta creciente actividad ha hecho merecedora a Villaviciosa del título de capital manzanera de España, por la abundancia de este cultivo, cuyo fin principal es la elaboración de sidra. Servida fresca, nunca fría, la sidra natural es una bebida ideal para disfrutar con pescados y mariscos. Para acompañar a los postres nada mejor que una copa de sidra espumosa o achampanada. Y tras el café, una copa de aguardiente de sidra.Jornadas gastronómicas dedicadas a los frutos del mar y de la tierra en Villaviciosa hay muchas y muy variadas, siempre vinculadas al medio local.
Pescados y mariscos
Así se celebran eventos donde la gastronomía marinera goza de máximo reconocimiento como las jornadas de la ría y el mar; las del mariscu y el cava; o las de San Valentín, las tres en Tazones.
Una cita imprescindible para los amantes de la buena mesa es la semana cultural y gastronómica de les fabes, cuya organización corre a cargo de la asociación de hosteleros de la Villa. También se celebran en Villaviciosa diversos festivales de exaltación a los frutos de la huerta, vinculados a otros eventos festivos, el Festival del corderu de la estaca en Fuentes; las Jornadas gastronómicas y culturales de la oveya xalda, en Argüeru y las Jornadas de la llámpara, en Quintes y Quintueles. Este fruto de los pedreros de La Marina maliayesa cobra importancia a través de los cocineros y restauradores de la zona, que han ido creando con su imaginación, todo un recetario en torno a la llámpara, que sorprende al comensal en cada edición de este festín culinario, que se acompaña de una destacada programación cultural.
Pero si hay una cita gastronómica donde Villaviciosa brilla con luz propia esa es el Festival de la Manzana, fiesta declarada de interés turístico regional que se celebra desde 1960. Los actos comienzan con la ofrenda del primer mosto a la Virgen del Portal, patrona del concejo, y la danza de la Salve en su honor, e incluye, además, exposiciones vinculadas a este fruto y a la sidra, así como jornadas culturales. Acercarse a Villaviciosa es descubrir la esencia misma de Asturias.
Covadonga Jiménez
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